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Municipio tlaxcalteca, baluarte de preservación del salterio y su música

Por Ángeles González Bretón. Corresponsal

Atltzayanca.- ¿Hace cuánto que no escucha un vals al estilo de la época del porfiriato?. Probablemente se deba a que cada vez son menos los músicos, orquestas típicas y grupos de música de cuerdas que incluyen al salterio, un instrumento con cuerpo trapezoidal y cuerdas que emiten su peculiar sonido con la ayuda de uñas metálicas, de carey o de algún otro tipo de material.

En el municipio de Atltzayanca, en la zona oriente de Tlaxcala, los pobladores, en coordinación con las autoridades municipales, a lo largo de varios años han hecho un trabajo en conjunto para que este lugar sea un reducto donde el salterio se conserve, se elabore y se ejecute.

Sejen Luna Moreno, director de Cultura de municipio, en entrevista con Notimex, relató el orgullo que representa para este municipio y sus pobladores ser de los pocos sitios en el país que trabaja por mantener vivo el sonido de un importante elemento de las orquestas típicas, con una sonoridad peculiar y específica.

Como parte de los trabajos de difusión y preservación del instrumento, el pasado 10 de junio se llevó a cabo el Quinto Festival de Salterios en honor al maestro Leonardo Sánchez Valencia (1919-2012), considerado como el más grande constructor, difusor y defensor de la música de salterio en esta localidad.

En dicho encuentro participaron cinco agrupaciones: Orquesta Típica “Añoranzas”, Orquesta Juvenil de Cuajimalpa y Ensamble Champagne; las tres procedentes de la Ciudad de México. Así como Salterios Alma de Cedro, del municipio de Huamantla, y Salterios Huellas de Arte, originarios de Atltzayanca.

El sonido peculiar del salterio atrapa a quien por primera vez lo escucha, y reconquista a quien hace mucho dejó de oír valses, polcas, pasos dobles como “La Carrillera”, “Corazón roto”, “Champagne” y “Mistic”; o ritmos más modernos y contemporáneos como “Cielito lindo”, “Brasil”, “Caballo Viejo”, o las tradicionales “Mañanitas”.

Luna Moreno relató que, de acuerdo a información obtenida por el maestro salterista Ascensión Gregorio Paredes Flores, se sabe que el salterio llegó a México durante la época de La Conquista y tuvo gran presencia en entidades como Querétaro, San Luis Potosí, Puebla y Tlaxcala.

La investigación del maestro Ascensión señala que durante la época de la colonia existían músicos ambulantes que tocaban diferentes sones por las calles. Durante el Porfiriato, el salterio fue parte importante de las clases sociales pudientes, quienes disfrutaban de este instrumento en todos sus festejos y reuniones sociales. Sin embargo, en el siglo XX, se registró el declive y olvido del salterio.

Se estima que a Atltzayanca llegaron los primeros salterios entre los años 1891 y 1899, gracias a unos carpinteros provenientes del municipio de Libres, Puebla; quienes además de elaborar el portón de la Parroquia de Santiago Apóstol, también enseñaron a los tlaxcaltecas a tocar el salterio.

El 2 de febrero de 2016 la Sexagésima Primera Legislatura del Congreso del Estado de Tlaxcala declaró al salterio y su música “Patrimonio Cultural Inmaterial del municipio de Atltzayanca; así como de interés público la salvaguarda y promoción de la música interpretada con salterio.

Por lo anterior, la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico del estado de Tlaxcala, es la institución responsable de la difusión y promoción de la música interpretada con salterio. Además de fomentar acciones de preservación, investigación y transmisión de este Patrimonio Cultural en sus distintos aspectos.

Por su parte, José Luis Sánchez Flores, es un joven de 28 años de edad que se ha convertido en un reconocido laudero en este municipio. Actualmente es el encargado del taller de elaboración de Salterios en Atltzayanca.

Desde los ocho años de edad aprendió a tocar el salterio, y desde hace seis años se dedicó a hacerlos, hoy es maestro de lutería.

Explicó que a partir del 2013, después de que se logró un apoyo por parte de Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) del gobierno de la República, compró material para la instalación del taller, donde inició con 10 alumnos que aprendieron a elaborar sus propios salterios.

El laudero explicó que trabaja con maderas como cedro para la formación de la estructura porque a su parecer obtiene mejores sonidos, mientras que para las tapas y chapas prefiere emplear pino canadiense, caoba o nogal. También se puede usar ébano, maple para soportar las clavijas

El salterio grande o salterio tenor tiene una base mayor de 1 metros con 5 centímetros y de 43 centímetros en la base menor, mientras que el salterio soprano (que es el pequeño) tiene 75 centímetros de base mayor y de 32 centímetros de base menor para así dar la forma de trapecio.

Los laterales se llaman clavijero, ya sea izquierdo o derecho; y cada salterio cuenta con un diseño propio, algunos son tallados, otros más se decoran con diversas figuras de la madera o sus distintos colores, todo dependen del gusto del público.

Hay instrumentos que vienen en secciones de cuatro cuerdas por cada nota, por ello existen salterios que llegan a tener alrededor de 36 secciones, pero también hay salterios con secciones de 30 cuerdas.

Las cuerdas son soportadas por las clavijas y dependiendo de la fuerza de la cuerda con la madera se emite la nota. Las cuerdas son de latón en calibres de 13 y 15, de bronce o de acero inoxidable en calibres de 26, 27 y 31; las cuales permanecen tensas de lado a lado y con el rasgueo de uñas metálicas se emitan los sonidos peculiares que distinguen al salterio.

“Los salterios de Atltzayanca se han elaborado por pedido para maestros de música en ciudades como Monterrey, Nuevo Léon; para la Orquesta Típica de Chapala, Jalisco; para los alumnos de la Escuela de Artes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), así como para artistas de Guanajuato, Tepic, Nayarit”, dijo orgulloso el joven instructor.

Los salterios, por realizarse de acuerdo al gusto del cliente, tienen costos que oscilan desde 3 mil pesos hasta 20 mil pesos, dependiendo del tipo de maderas que se emplea, de la marquetería, acabados distintos, con incrustaciones finas, puentes más finos, así como cejillas de acero, bronce o de hueso.

Actualmente en este municipio existen artesanos lauderos que se dedican a la elaboración del instrumento y músicos líricos y con profesión, quienes continúan con la tradición musical del salterio.

INFOMX/NTX/AGB/AJV

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