Sábado, 30 de mayo de 2020 | Año XX | No: 7123 | CEO: Francisco J. Siller | Dirección General: Rocio Castellanos Rodríguez

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Cómo vuelan las flores de Atlapexco

unnamed 11México.- Llegamos a Atlapexco (en el Estado de Hidalgo), un sitio semicálido húmedo en el que suele llover todo el año y que se distingue por sus bandas de instrumentos de aliento que ejecutan huapangos y por los tríos de cuerdas que en ambos casos van acompañados de bailes tradicionales.
Y esa fue nuestra intención, saludar a uno de los personajes de esa comunidad, Don Abundio Martínez Zavala, reconocido músico y danzante. Pero ignorábamos su dirección así que nos dirigimos al centro de la población, que es verdaderamente grande para lo que imaginábamos, ahí preguntamos en una bonetería e inmediatamente nos dijeron: Buscan a Don Abundio, ¿el señor que baila?, si él -contestamos-. No vive aquí. Él vive en Itzócal. Pero no está lejos. Salgan de regreso a Calnali (“Casa al otro lado del río Tlala” o “A otro lado del río”) y en la primera subida a la derecha sigan pa’rriba unos 10 minutos y ahí preguntan. Así fue y en el primer estanquillo que vimos ahí preguntamos, “ya se pasaron” dijeron, dense vuelta y allá donde está aquel carro estacionado es, él ahí vive.
Todo fue el saludo y con veinte escalones abajo ya estábamos en casa de Don Abundio, viendo de paso el corralito enmallado lleno de gordas gallinas pepenando las semillas de la cena pues ya era tarde y no faltaba mucho para que anocheciera.
Fue venturosa la ocasión pues cinco de sus seis hijas estaban en casa, además del hermano; las que ahí mismo viven y las que vinieron de visita aprovechando el ‘puente’ escolar, además los dos yernos y los nietos; y de inmediato a prodigar atenciones, del ‘pasen ustedes’ al convite de la merienda que estaban preparando, empanadas con café, ‘todo natural’ enfatizan con orgullo, productos del campo y del trabajo familiar que lo cultivan.
Ya, entre bocados y sorbos, empezamos a disfrutar de la amena charla familiar (todo, aquí, tiene ese rasgo, la merienda es de todos, la plática es de todos) encabezada por Don Abundio que abunda en anécdotas y grandes experiencias, como que en todos los eventos que asiste se lleva su traje típico, que es el calzón y la camisa de manta, así como también huaraches de hule, con el fin de conservar la naturaleza de la ropa indígena pues le preocupa que todo esto se va perdiendo, lo que antes se utilizaba en las comunidades a manera de vestir, es por ello que como promotor cultural indígena le preocupa que todas estas costumbres de las comunidades con el tiempo se pierdan, ya que los jóvenes en la actualidad se van más a la vestimenta de moda, lamentando que las tradiciones musicales y de vestimenta sean modificadas por los jóvenes, quienes originalmente vestían con calzón de manta enrollado y participaban con entusiasmo en las actividades de la comunidad, sin embargo esto ha perdido fuerza frente a la modernización, que ha implicado sentimientos de vergüenza y abandono de las danzas y tradiciones propias.
También, siguiendo la plática, supimos que hace no mucho tiempo las parejas se comprometían en matrimonio por interpósitas personas y que cuando era el padre o la madre de alguna de ellas, se daba el caso que fuera sin su conocimiento pleno y que al saberlo rompiera todo el compromiso sin importar lo que acarreara, como perder los bienes que el interpósito hubiera entregado o depositado en la otra familia, como despensas periódicas, animales de corral o ganado, prendas de vestir, etcétera.
Saber de los modos ancestrales de cultivo que aún tenían, como la pedida de permiso a la madre tierra para poder disponer de sus frutos y sus criaturas; que no hacerlo podía frustrar la cosecha o la caza, incluso pequeñas desgracias que llegaban a sufrir quienes no cumplían con el debido ritual.
Siempre salpicada la charla de breves apuntes de Rosario, Diana, Doña María Juana Álvarez, esposa de Don Abundio o alguno de los yernos. También se agregó Xóchitl, quien participó en el documental ¿Como vuelan las flores? que ha sido presentado por José Olaf Hernández Sánchez, titular de Cultura del Gobierno del Estado de Hidalgo bajo estos conceptos:
“Por primera vez en la historia de Hidalgo, se realiza un documental en el que la protagonista es una mujer indígena de nuestra huasteca que viaja a Europa para poner en alto nuestras raíces; este documental es un esfuerzo que hacemos en Cultura Hidalgo para dignificar y reconocer a nuestros pueblos indígenas, el relato está basado en la vida de Xóchitl, mujer de origen indígena, de profesión bordadora que viaja a España y conoce la cultura europea pero que también empapa de nuestras raíces a ese continente”
Y continúa: “Este documental pretende despertar el orgullo y arraigo indígena, además de dar a conocer y hablar sobre las comunidades, sobre su vestimenta, sobre el arte que hacen con las manos plasmado en sus bordados, en sus artesanías, en sus escrituras y en la esencia de todo lo que representan, y se busca que se tome conciencia sobre la valoración de estos trabajos y el promover el “no regateo” a la hora de comprar los productos hechos por manos indígenas. A través de este documental, seremos testigos de cómo un viaje, puede cambiar la perspectiva total de cientos de mujeres artesanas, que con su talento y dedicación honran e iluminan el patrimonio cultural del Estado de Hidalgo”*
Platicamos del documental, que está teniendo el éxito que merece pues es un gran trabajo de su creador, el cineasta Roberto Salvador, que está yendo a muchos certámenes, que el filme destaca la labor de llevar las creaciones textiles de ella, su familia y sus vecinas (bordadoras) a las ferias artesanales de la región y su deseo de llegar a otros mercados del mundo.
Contagiados de ese sentimiento y expectativa nos fuimos a dormir. Soñando con un mundo diferente en el que todo tenga una justa recompensa, respetando los créditos de cada acción, como en Atlapexco donde todos saben que tienen una misión que cumplir con el mundo, que es su comunidad, y que alcanzar los mejores frutos solo se puede con un trabajo honesto y comprometido, con ser creativos y nunca cortar el vuelo de las flores.
El domingo temprano, luego del desayuno, nos despedimos de Don Abundio y la familia Martínez Álvarez que generosamente nos dispuso un itacate para el camino, envuelto en hojas de papatla para que ‘agarre sabor’.
*https://cultura.hidalgo.gob.mx/proyecta-secretaria-de-cultura-como-vuelan-las-flores/

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