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Aldo López, ciclista que viajó a Abu Dhabi por su sueño

Por Lorenzo Rodríguez Blancas

México, 30 May .- Fue en 2016 cuando Aldo Jesús López Santana se subió por primera vez a la bicicleta, en ese entonces jamás imaginó que un día llegaría a una de las siete ciudades que constituyen los Emiratos Árabes Unidos: Abu Dhabi, para participar en los Juegos Mundiales de Verano de Special Olympics.

Con discapacidad intelectual, Aldo tomó la decisión de practicar el ciclismo porque es una disciplina que, dice, lo llena de satisfacción y le da movimiento, porque desde el momento que se trepa a la bicicleta siente una sensación de libertad.

“Lo disfruto mucho. Me siento libre y feliz”, dijo en charla con Notimex, mientras que su entrenador Isaac Segura, lo observa con atención.

El haber viajado a Abu Dhabi, allá por el Golfo Pérsico, no fue un simple sueño, sino un reto de regresar con una medalla. A sus 21 años de edad y con un corazón indomable, Aldo López se entregó con todo el ciclismo.

“Significa mucho para mí, me divierto y saco todo”, aseveró el ciclista, al tiempo que sostiene aquella jaca de acero con la cual brilló en la competencia de marzo pasado.

En la ciclopista que está por Zacatenco, al norte de la Ciudad de México, Aldo dedica cuatro horas diarias a la bicicleta bajo la supervisión de su entrenador, quien le marca la rutina, la técnica a utilizar y las veces que tiene que repetir el ejercicio.

Un entrenador especial

Al comienzo de los entrenamientos, Isaac Segura no entendía lo que era la discapacidad intelectual, pero conforme fue conviviendo con Aldo se dio cuenta de que no es cosa sencilla.

“Al principio, y a mi muy particular manera de ver las cosas, creía que era enseñarle a hacer las cosas de manera muy técnica, pero a una persona como él hay que repetirle las cosas continuamente. Pero más que eso, es estar con él y crecer con él, pues conforme Aldo avanza en el conocimiento del ciclismo, yo avanzo en conocerlo a él cada día mejor”, aseguró el entrenador.

Sin embargo, con el paso del tiempo, Segura se dio cuenta de que Aldo aprendía rápido y que poco a poco logró dominar la bicicleta. Sin tener un espacio adecuado para los entrenamientos, él y Aldo se vieron obligados a utilizar la ciclopista de la Unidad Zacatenco en Instituto Politécnico Nacional.

Pero el entrenamiento no sólo consta en subirse a la bici y rodar, sino aprender las modalidades tanto de pista como de ruta.

“No sólo es velocidad, sino de resistencia, de montaña, es muy significativo verlo desarrollarse y que crece deportivamente”, afirma el entrenador.

Por eso cuando Aldo pasó la prueba para ser seleccionado, sintió satisfacción porque su trabajo también redituó.

Él es Aldo

“En los Juegos Nacionales en Puebla salí sorteado para ir a Abu Dhabi, ahí gané oro. Y cuando me dijeron que iba a los Juegos Mundiales me dio mucha emoción”, recuerda el ciclista.

Para Aldo el deporte y estudiar son parte fundamental en su formación. No quiere dejar ninguna de las dos actividades, al contrario, quiere compaginarlas, porque sabe que para eso ha nacido a pesar de las limitaciones que la vida le dio.

“En la escuela voy bien, me gusta la carpintería, porque quiero hacer algunas cosas. He hecho percheros y uno que otro mueble”, dice orgulloso Aldo.

Pero lo que más ha hecho es ser uno de los atletas de Special Olympics, que con entrega y perseverancia logró destacar en el podio de los Juegos Mundiales en la prueba de los 500 metros, pero además se colocó en un sexto sitio en el kilómetro y séptimo en la prueba de los dos kilómetros.

“Cuando salí a la pista dije que iba con todo, a ganar y derrotar a los extranjeros. Había uno de Eslovaquia, de Rusia y Alemania”, rememoró el ciclista.

Aldo recordó que cuando llegó a Abu Dhabi se sintió feliz porque se deslumbró de toda la modernidad de esa ciudad y ver aquellos rascacielos que se yerguen entre las blancas mezquitas, como la Sheikh Zayed, una de las más impresionantes.

“Me gustó mucho, fue inolvidable”, señaló el ciclista, quien talla su técnica en la bicicleta, de la misma manera que lo hace cuando coge un pedazo de madera para crear un mueble o un perchero.

/LRB/PPS

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